CRONOLOGÍA DEL CINE MUSICAL (ENTREVISTA A EDUARDO PÁRRAGA)

La música es un elemento imprescindible de las fiestas navideñas, y la televisión y el cine se llenan de propuestas musicales. En la industria del séptimo arte, el género musical ya es uno más.

Para entender como surgió y como ha evolucionado, aquí tenéis la entrevista para mi blog al psicólogo y periodista Eduardo Párraga, que en sus artículos en periódicos estadounidenses habla de cine y series desde una singular perspectiva, conectado siempre a una vertiente con tintes filosóficos y sociales.  

¿Qué tal Eduardo? ¿Cuándo surgió el género musical? 

Un placer atenderte. A mediados de los años 20, la industria cinematográfica sufría una fuerte recesión: el interés de los espectadores descendía, los precios de las entradas aumentaban, la radio irrumpía… Lanzarse de lleno a la exploración del cine sonoro era el mejor impulso para unas productoras con dificultades económicas, además suponía redescubrir la experiencia de ver una película. Todas las incertidumbres sobre la evolución del cine se disiparon con el éxito de “El cantor de Jazz (The Jazz singer, 1927)”. 

¿Cómo fue la llegada del sonido al cine?

Entre los actores de cine mudo empezó a cundir cierto pánico pues no había oportunidades de que adquiriesen experiencia en el cine hablado. Se extendió el rumor de que era esencial tener voces procedentes del teatro, educadas. Además, muchos medios sugerían que el cine sonoro iba a mostrar hasta qué punto casi todas las estrellas eran, en realidad, personas incultas, poco refinadas o simplemente torpes para hablar. Los actores reaccionaron apuntándose a clases de formación de la voz, pedían a las emisoras de radio que difundieran sus voces, ensayaban en sus casas, etc.

A eso se le sumaría la gran inversión técnica para transformar las salas de cine, los enormes cambios y dificultades a la hora de rodar, etc. El micrófono lo captaba todo, incluso lo que uno no quería. Por ejemplo, si en escena aparecía una carta había que remojarla antes para que no crujiera con estruendo durante el rodaje.

«En los años 30, el público empieza a sentir curiosidad por saber cómo es la voz de sus ídolos«

Primero llegó el sonido, y luego el color. ¿Cómo fue esa nueva transición?

En 1932 se introdujo el Technicolor que, por primera vez, hacía posible un cromatismo completo, a pesar de que encarecía mucho el negativo. El primer musical en Technicolor fue “Dancing Pirate” (1936), de la RKO. Warner, Fox y Paramount vieron en el color la forma de competir con la todopoderosa MGM que había decidido ser la excepción y seguir con un muy lucrativo blanco y negro. Y lo cierto es que le iba muy bien así.

En 1939, Victor Fleming realizó el musical “El Mago de Oz (The Wizard of Oz)”, la gran película del año junto con “Lo que el viento se llevó (Gone with the wind)”. Dado su elevado presupuesto, el musical logró un éxito comercial modesto, justificando así los prejuicios de la Metro en contra de los altos costes del Technicolor. 

En medio de esta gran revolución, ¿el inicio del cine musical logró ser exitoso? 

Los años 30 se identifican con la experimentación, con la búsqueda de una identidad. Los actores comienzan a hablar en las películas y el público siente curiosidad por saber cómo es la voz de sus ídolos. La preocupación de la industria se centraba en cómo introducir los números y las canciones. La solución la encuentra adaptando al cine los grandes éxitos de Broadway.“La melodía de Broadway (The Broadway Melody, 1929)” fue el primer film sonoro en ganar el Oscar a Mejor Película, sentó las bases del género y marcó una enorme influencia en los musicales posteriores.

¿Qué caracteriza al musical de los 30? 

La película estilo revista fue el producto típico de aquella época. Por ejemplo, “Las castigadoras de Broadway (Gold Diggers of Broadway, 1929)”. Al estar la obra parcialmente perdida, su remake “Vampiresas 1933 (Gold Diggers of 1933)” ha sido más visto y conocido.  Pero existía una cierta falta de autenticidad a salvar. La renovación narrativa de los musicales llegó con el director Busby Berkeley así como con Fred Astaire y Ginger Rogers. 

¿De qué forma renovaron el género Berkeley y Astaire?

Berkeley insufló vida y técnica cinematográfica al musical alejándolo del teatro. Sus películas se caracterizan por su fuerza visual y sus complejas coreografías para crear un mundo abstracto y onírico donde, a veces, apenas hay argumento. Los movimientos de la cámara participaban en la acción con movimientos hábiles. Incluso supervisaba los bailes como hizo en “La calle 42 (42nd Street, 1933)”.

Por su parte, Fred Astaire y Ginger Rogers integraban drama y musical a la perfección. Juntos fueron la pareja más importante del musical de los 30, como demuestran “Sombrero de Copa (Top Hat, 1935)”, “Sigamos la flota (Follow the Fleet, 1936)”, “En alas de la danza (Swing Time, 1936)”, “Ritmo loco (Shall we dance?, 1937)”…, hasta que decidieron seguir caminos separados.  

«Gene Kelly y Stanley Donen revolucionaron el género musical y comenzó su esplendor»

¿Cuál fue la evolución del musical a partir de ahí?

Desaparecieron los suntuosos decorados y las historias basadas en la evolución de un romance a través de una pareja de baile. Se estrenaron obras sobre adolescentes, reclutas, estudiantes… O historias relacionadas con el jazz y la música clásica. También se encontró gran éxito haciendo biopics de músicos famosos. Destacaron Deanna Durbin, Eleanor Powell, Bing Crosby o la nadadora Esther Williams, pues los números acuáticos espectaculares se volvieron muy importantes.

Columbia contaba con Rita Hayworth quien se defendió muy bien bailando con Astaire o Kelly: “You were never lovelier” (1942), “Cover Girl” (1944). 20th Century Fox ofrecía estrellas para todos los gustos, como Shirley Temple, Betty Grable o Alice Faye. Cole Porter, Irving Berlin, Jerome Kern o George Gershwin fueron grandes figuras en Broadway y compaginaron su labor en el teatro con el mundo del cine.

Se aproximaba ya la famosa Edad de Oro del cine musical…

Así es. A finales de los 40 y principios de los 50, Gene Kelly y Stanley Donen revolucionaron el género y comenzaba una etapa de esplendor. Realizaron conjuntamente tres grandes películas: “Un día en Nueva York (On the Town, 1949)”, “Cantando bajo la lluvia (Singin’ in the rain, 1952)” y “Siempre hace buen tiempo (It’s always fair weather, 1955)”.

Las novedades fueron que los números musicales formaban parte de la historia y servían tanto para avanzarla como para revelar emociones. Trama y bailes se hacen inseparables. Las canciones van contando lo que ocurre. Asímismo, las coreografías eran de gran dificultad, se cuidaba mucho el diseño de producción y los bailes se hacían también en exteriores. 

Otro de los nombres del momento fue el del cineasta Vincente Minnelli. Sus películas se caracterizaban por el potente uso del color y su estilo visual innovador.  De él destacan “Cita en San Luis (Meet me in St.Louis, 1944)”, “El pirata (The pirate, 1948)”, “Un americano en París (An american in Paris, 1951)”, “Melodías de Broadway (The Band Wagon, 1953)”, “Brigadoon” (1954), o “Gigi” (1958). Gene Kelly y Judy Garland fueron recurrentes en muchos musicales de este director. Garland gozaba ya de una fructífera etapa con muchos de los títulos mencionados, junto con “El Mago de Oz” o “Ha nacido una estrella (A star is born, 1954)”, entre otros.

“Desfile de Pascua (Easter Parade, 1948)” supuso el regreso de Fred Astaire, ya retirado, en sustitución de Gene Kelly que se había lesionado. Le siguieron “La bella de Moscú (Silk Stockings, 1957)”, con Cyd Charisse y “Una cara con ángel (Funny Face, 1957)”, con Audrey Hepburn.  También destacan otras obras como “Levando anclas (Anchors aweigh, 1945)”, “Siete novias para siete hermanos (Seven brides for seven brothers, 1954)”, la experimental “Invitación a la danza (Invitation to the dance, 1956)” o “Les Girls” (1957) que contenía la última partitura original de Cole Porter para el cine.  Sin olvidar éxitos de Marilyn Monroe como “Los caballeros las prefieren rubias (Gentlemen prefer blondes, 1953)” o “Con faldas y a lo loco (Some like it hot, 1959)”. Imprescindible también “Las zapatillas rojas (The red shoes, 1948)” por su dirección,  montaje, uso del color y su gran influencia cinematográfica.

«A partir de los 80, llega un nuevo tipo de musical de estilo mucho más pop/rock»

Con esta nueva narrativa en el género, ¿qué otros caminos quería explorar el musical?

Stanley Donen y Gene Kelly empezaron a dedicarse a otras facetas. Este último, de hecho, dirigiría “Hello, Dolly!” en 1969. Existe una ruptura entre el musical de los 50 y las siguientes décadas. Los argumentos se centran más en narrar problemas sociales y humanos. Las obras tratan de situar los números en un mundo más creíble. Se pretendía adoptar un punto de vista más realista y sombrío en las historias y alejarse de un musical imaginativo, lleno de soñadores. Ejemplos característicos son “West Side Story” (1961), que contó con un remake realizado por Spielberg en 2021, “Cabaret” (1972), “Hair (1979) o “Nashville” (1975).

En los 60 o 70, destacarán nombres como los de Julie Andrews o Barbara Streisand. Y directores como Robert Wise, Bob Fosse o Jacques Demy: “Los paraguas de Cherburgo” (1964), “Las señoritas de Rochefort” (1967).  A partir de esta etapa comienzan a estrenarse “Mary Poppins“ (1964), “My Fair Lady” (1964), “Sonrisas y Lágrimas (The sound of music, 1965)”, “Funny Girl” (1968), “Oliver” (1968), “New York, New York” (1977) de Martin Scorsese… 

A medida que nos acercamos a los 90 abundan las mezclas de estilos, algunas de ellas bastante eclécticas…

Al llegar a los 80, el realismo, el humor, cierta denuncia y un tono oscuro o soez persisten en titulos como “Victor Victoria” (1982), “Hairpsray” (1988)…, aunque se trata de llegar a un nuevo tipo de musical de estilo mucho más pop/rock, con bailes más modernos, como “Grease” (1978), “Jesucristo Superstar” (1973), combinado con las ‘dance movies’ “Fiebre del sábado noche (Saturday night fever, 1977)”, “Fama” (1980). “Flashdance”(1983) , “Dirty Dancing” (1987).

Conviene destacar otros títulos interesantes e imaginativos como “The Rocky Horror Picture Show” (1975), “Dentro del laberinto (Labyrinth, 1986)” con David Bowie y Jennifer Connelly, “La tienda de los horrores (Little shop of horrors, 1986)”. que ya insertan originales posibilidades mezclando fantasía, comedia de terror y canciones. En los 90, el musical se estanca de tal manera que prácticamente solo se encuentra en el cine de animación:  “La sirenita (The little mermaid, 1989)”, “La Bella y la Bestia (Beauty and the Beast, 1991)”, “Aladdin” (1992), “Pesadilla antes de Navidad (The nightmare before Christmas, 1993)”, “El Rey León (The Lion King, 1994)”, “Pocahontas” (1995), “El jorobado de Notre Dame (The hunchback of Notre Dame, 1996)”, “Hércules” (1997), etc.

 El musical en acción real parece, de pronto, olvidado por público e industria y solo “Evita” (1996) con Madonna o “Todos dicen I love you (Everyone says I love you, 1996)” de Woody Allen son de las pocas excepciones estrenadas en este período.

¿Cuál es el panorama actual del cine musical?

Si bien surge el musical de autor: “Bailar en la oscuridad (Dancer in the dark, 2000)”, “Trabajos de amor perdidos (Love’s labour’s lost, 2000)”, “Hedwig and the angry inch” (2001), “God help the girl” (2014), “Begin again” (2013)…, el género adopta muchos rumbos, para tomar todos los puntos de vista descritos anteriormente, a la espera de su próxima evolución. De este modo, se encuentran:

-Alguna que otra obra arriesgada: “Moulin Rouge!” (2001)…

-Homenajes nostálgicos: “La La Land” (2016)…

-Biopics: el fututo proyecto sobre Los Beatles (2028), “Michael” (2026), “Springsteen: Deliver me from nowhere” (2025), “A complete unknown” (2024), “En la cuerda floja (Walk the line, 2005)”…

-Animación y live actions: “Frozen” (2013, 2019), “Beauty and the Beast” (2017)…

-Remakes, baile o un poco de temática social: “Ha nacido una estrella (A star is born, 2018)”, “El gran showman (The greatest showman, 2017)”, “Hairspray” (2007)…

-Adaptaciones de Broadway: “Wicked: Part I” (2024) “Wicked: For Good, Part II” (2025), “Chicago” (2002), “Rent” (2005), “Nine” (2009), “Mamma Mia!” (2008), “El Fantasma de la Ópera (The Phantom of the Opera 2004)”… 

Muchas gracias Eduardo por tu tiempo y tus interesantes aportaciones. Y a ti que estás leyendo este post: ¿te gustan los musicales? ¿Cuál es tu peli musical favorita? Te leo en comentarios.

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Àngel Pons

Presentador de La1 de TVE. En los últimos tiempos es posible que me hayas visto presentando España Directo, la Cabalgata de los Reyes Magos, el Canal 24 Horas, los Deportes en el Telediario, en La Hora de La1, en Repor o en el Informativo de Madrid, entre otros. Cuento la actualidad que más interesa al público, con cercanía, responsabilidad y optimismo, para que esté entretenidamente informado. Llevo más de 20 años ante las cámaras, informando sobre política, deportes, el panorama internacional y temas sociales.

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