Se acerca Halloween o la noche de los muertos. Una festividad que en los últimos años ha ido a más, especialmente entre los niños y los más jóvenes. Pero, ¿cuál es su origen y por qué se celebra con calabazas? ¿O porqué nos disfrazamos? Aquí os comparto estas y otras curiosidades:
- 1.- Combina tradiciones paganas y cristianas. Su origen se remonta a más de 2.000 años, en la celebración celta del Samhain, un festival que marcaba el final de la cosecha y el comienzo del invierno, considerado como la época en la que el «velo» entre el mundo de los vivos y el de los muertos era más delgado. Los celtas creían que en la noche del 31 de octubre, los espíritus de los muertos regresaban a la Tierra
- 2.- El origen del “truco o trato”. Durante el Samhain, los celtas ofrecían comida y dulces para apaciguar a los espíritus errantes. Más tarde, en la Edad Media, en la festividad cristiana del Día de Todos los Santos (1 de noviembre) y el Día de los Difuntos (2 de noviembre), los pobres iban de casa en casa pidiendo «pasteles de alma» a cambio de oraciones por los difuntos de la familia. Esta costumbre evolucionó en lo que hoy conocemos como «truco o trato», donde los niños piden dulces disfrazados
- 3.– Las calabazas y el mito de Jack-o’-Lantern. El uso de calabazas talladas con caras terroríficas proviene de una leyenda irlandesa sobre un hombre llamado Stingy Jack (Jack el Tacaño), que engañó al diablo varias veces para evitar que lo condenara al infierno. Pero tampoco fue admitido al cielo, si no que fue condenado a vagar por la Tierra. Para iluminar su camino, talló un nabo y colocó dentro una brasa ardiente que le dio el diablo. De ahí, que le rebautizaran como Jack-o’-Lantern. Y los inmigrantes irlandeses llevaron esta tradición a América, donde los nabos fueron reemplazados por calabazas, ya que eran más abundantes y fáciles de tallar
- 4.- Disfraces para asustar a los espíritus. En el festival de Samhain, los celtas se disfrazaban con máscaras y pieles de animales para confundir y ahuyentar a los espíritus malignos que, según creían, vagaban por la Tierra en la noche del 31 de octubre. Esta costumbre ha perdurado y se ha transformado en los disfraces modernos.
- 5.- El nombre “Halloween”. Proviene de la expresión en inglés antiguo All Hallows’ Eve, que significa «Víspera de Todos los Santos». Es el día antes del 1 de noviembre, cuando se celebra el Día de Todos los Santos en la tradición cristiana. Con el tiempo, la expresión se acortó a Halloween.
- 6.- La superstición de las velas. En algunas culturas, existe la creencia de que si enciendes una vela en la noche de Halloween, y su llama parpadea o se apaga repentinamente, es porque un espíritu está cerca de ti. Durante el festival de Samhain, los celtas encendían fogatas y velas para guiar a los espíritus benévolos hacia el otro mundo y mantener alejados a los espíritus malvados.
Se plantearon prohibirlo
- 7.- Las travesuras de Halloween. Durante los años 20 y 30, las bromas se descontrolaron tanto en algunas ciudades de Estados Unidos que se registraron episodios de incendios y vandalismo en masa. Tanto fue así, que en algunos lugares las autoridades llegaron a plantearse prohibir Halloween. Pero en lugar de acabar con la celebración, se empezaron a organizar eventos más amigables, como fiestas y desfiles, que ayudaron a desviar la atención de las travesuras destructivas y darle un tono más familiar y festivo.
Halloween es mucho más que disfraces y calabazas. Es una festividad cargada de historia, leyendas y transformaciones culturales que la han llevado a convertirse en lo que conocemos hoy. La próxima vez que celebres Halloween, ¡recuerda que cada detalle, desde las calabazas hasta el «truco o trato», tiene una historia detrás! ¿Cuál de estas anécdotas es tu favorita?