Sin duda, el cine de terror ha marcado las celebraciones de Halloween. Y, por eso, estas fechas son un buen momento para hablar de este género del cine que tanto nos ha marcado. Y por ello, he entrevistado para mi blog al psicólogo y periodista Eduardo Párraga, que en sus artículos en periódicos estadounidenses habla de cine y series desde una singular perspectiva, con tintes filosóficos y sociales.
¿Qué tal Eduardo? Empecemos por los inicios. ¿Cuál fue el origen del cine de terror?
Un placer atenderte. El origen del cine de terror se encuentra en el cine mudo. Las primeras tentativas fueron varios cortometrajes de George Méliès, como “La mansión del diablo (Le manoir du diable, 1896)” o “El diablo en el convento (Le diable au couvent, 1899)”. También “La casa embrujada (La maison ensorcelée, 1907)”, del español Segundo de Chomón. El primer acercamiento a la figura de Frankenstein, basado en la novela de Mary Shelley, data de 1910 en forma de un cortometraje de catorce minutos firmado por J. Searle Dawley. Aunque el verdadero primer exponente llegaría en la década de los 20 gracias al cine alemán y su famoso expresionismo.
¿Y en qué consistía este expresionismo alemán?
El expresionismo alemán influyó en todo el panorama cinematográfico. Se caracterizaba por rodar en decorados gigantes o claustrofóbicos, muchos de ellos a tamaño real. Con una cuidada fotografía, la elección de interiores y ángulos de cámara imposibles y un magnífico uso de luces y sombras. Asimismo, la soledad y la psique de los personajes se reflejaba en el tipo de escenografía. La angustia del período de entreguerras estaba muy presente.
«Al principio, el cine de terror se rodaba en estudios»
¿Qué ejemplos tenemos de ello?
Destacan, entre otros, “El estudiante de Praga (Der student von Prag, 1913)” o “El Golem (Der Golem, 1913, aquí puedes verla completa, y en español)”. “El gabinete del doctor Caligari (Das cabinet des Dr.Caligari, 1920, pinchando sobre el nombre puedes verla completa)”, de Robert Wiene, se considera obra central del expresionismo alemán. Su romanticismo, y su estética extraña y retorcida han hecho que el mundo del sonámbulo Cesare se considere el prototipo del cine de terror. Además, fueron representativos el cine de Fritz Lang y el “Nosferatu, eine Symphonie des Grauens (1922)” (pinchando sobre el nombre pueden verla completa y subtitulada en español) de F.W.Murnau, adaptación no autorizada de la novela “Drácula», de Bram Stoker.
¿Esa adaptación no autorizada de Murnau, del «Drácula de Bram Stoker» también se rodó en estudios?
Murnau se alejó de los cánones del movimiento expresionista con una película de terror de estética realista, eso significaba rodar en exteriores en vez de en estudios. El objetivo era documentar escenas cotidianas invadidas por algo siniestro, lo que provocaba mayor horror. Posteriormente, también será célebre su “Fausto (1926)”. “Nosferatu” suma un nuevo remake en 2024, realizado por el interesante Robert Eggers.
¿Cómo cambió el género de terror con la llegada del cine hablado?
En la década de los 30, el cine americano dominó el cine de terror. Sus incursiones durante la época muda fueron un fracaso y provocaban más risa que miedo en el público, por ello trataron de incorporar la técnica del cine alemán a sus obras. Es importante mencionar “The Terror (1928)”, primera película hablada de miedo y que se perdió sospechosamente en los 70 (pinchando aquí, puedes ver el trailer de esta película).
«El cine de terror de EE.UU. se basaba en novelas»
¿Cuál era el argumento de estas películas estadounidenses de terror? ¿En qué se basó su auge?
La apuesta americana consistió en adaptar la literatura de terror, con escasa fidelidad a las novelas en muchas ocasiones. La Universal fue la productora estrella, con éxitos como “Drácula (1931)” de Tod Browning, “Frankenstein (1931)” de James Whale, “El Hombre Lobo (The Wolf Man, 1941)”, etc. Los monstruos que aparecen en estas películas simbolizan el héroe atormentado, incomprendido y perseguido.
¿Y como evolucionó el cine de terror estadounidense para mantener su hegemonía?
Con el paso de los años, el terror estadounidense derivó a la parodia de sus propios títulos y a la ciencia ficción. La RKO y la MGM recogieron el testigo. La primera, con títulos emblemáticos como “La Mujer Pantera (Cat People, 1942, pinchando sobre el nombre puedes ver el trailer original)” de Jacques Tourneur; la Metro ofreciendo clásicos como “Freaks (1932)” de Tod Browning, interpretada por personas con deformidades reales y que estuvo censurada varias décadas, o la tenebrosa “La Escalera de Caracol (The Spiral Staircase, 1946)” de Robert Siodmak.
Pero el cine de terror también ha ido evolucionando en paralelo a las inquietudes psicológicas o cambios en el contexto social…
Así es. Por ejemplo, a partir de los 40 el cine comenzó a mostrar la noción de un “más allá” simpático con la intención de tranquilizar sobre la muerte en tiempos de guerra, por lo que, en muchos casos, las historias eran amables y cómicas, como la divertida “Me casé con una Bruja (I married a Witch, 1942)” de René Clair. Más adelante, los fantasmas y demonios serán menos amigables en la pantalla.
¿En qué sentido?
A finales de los 50 y en la década de los 60, se instaura el terror psicológico caracterizado por el temor a lo desconocido. Estos films indagan en la oscuridad que encierra una persona corriente. En lo ordinario es donde acecha el peligro.
«En los 60, se instaura el cine de terror psicológico»
El espectador, por tanto, se convierte más que nunca en «voyeur» podríamos decir…
Eso es. Y tanto la represión como las raíces neuróticas o infantiles juegan un papel fundamental. El psicoanálisis también se ve representado. Sobresalen títulos como la temprana “Gaslight (1944)” de Cukor, “Las Diabólicas (Les Diaboliques, 1955, clica en el enlace del nombre para ver la película completa)” de Clouzot, “¿Qué fue de Baby Jane? (What ever happened to Baby Jane?, 1962)” de Robert Aldrich, “Repulsión (1965)” (clica sobre su nombre para verla completa) de Roman Polanski, “Sola en la oscuridad (Wait until dark, 1967)” de Terence Young, “El fotógrafo del pánico (Peeping Tom, 1960)” de Michael Powell o “Psicosis (Psycho, 1960)” de Alfred Hitchcock. Estas dos últimas anticipando un nuevo camino en el género: el slasher.
Háblanos de ello, del slasher…
El ‘slasher’ inició su hegemonía en los 70. La senda ya había quedado abierta gracias a Hitchcock o al género ‘giallo’ italiano, semejante en muchos aspectos al cine de cuchilladas. El eje principal en estas películas es un asesino, generalmente enmascarado, cuya identidad no conoceremos hasta el final, si es que es revelada. La violencia es mucho más explícita y abundan las sagas.
Y hay muchos ejemplos de este género. ¿Cuáles destacarías?
Destacan “La matanza de Texas (The Texas chainsaw massacre, 1974)” y directores como John Carpenter con “Halloween (1978)” o Wes Craven con “Pesadilla en Elm Street (A nightmare on Elm Street, 1984)”. El mismo Craven resucitó el subgénero en 1996 con “Scream”, que aprovechaba para incluir guiños, referencias y autoparodia. Por otro lado, el terror sobrenatural resurgió con películas como “The Haunting, (1963)” de Robert Wise, “El exorcista (The exorcist, 1973)” o “Carrie (1976)” de Brian de Palma.
¿Y qué es lo que vino después?
Después llegarán más categorías como el terror asiático poblado de leyendas y fantasmas.
Lo que nos lleva también directamente a Halloween, con multitud de disfraces inspirados en estas películas! Muchas gracias Eduardo por tu tiempo y tus interesantes aportaciones. Y a ti que estás leyendo este post: ¿te gusta el cine de terror? ¿Cuál es tu peli de terror favorita? Te leo en comentarios.