Ya se ha emitido la primera temporada del concurso “Aprendemos en Clan: La Caja”, en el canal infantil Clan de TVE, que he tenido el placer de presentar, junto a un gran equipo profesional y humano. Y el balance no ha podido ser más positivo: me he reído, me lo he pasado como un niño y, sobre todo, he crecido mucho.
Y de quien más he aprendido ha sido de los niños: de su espontaneidad y autenticidad. Por tanto, el objetivo: dejar que fluyeran, solamente guiándolos a descubrir el personaje que se escondía en La Caja. Y me han demostrado que no solo son auténticos y espontáneos, si no también honestos y buenos compañeros. Recuerdo que, muchas veces, en la prueba de las Rapiguntas entre los dos equipos en juego, a veces era difícil adivinar quien había apretado antes el pulsador. Y cuando creía que había sido un equipo, ese mismo equipo me decía que no, que era el otro combinado el que había pulsado antes. La verdad es que me lo ponían muy fácil.
En un programa infantil, y más como este, con pruebas físicas e intelectuales tan divertidas, el humor es una clave indispensable. Y con ellos, ha sido muy fácil sacarlo a relucir: la risa salía sola y no hubo que forzarla en ningún momento. Si delante las cámaras nos reíamos, imaginaros detrás, cuando me contaban lo que estaban estudiando, lo que les gustaba, o me enseñaban (e incluso ensayaba con ellos) el baile que estaban preparando para fin de curso. Unos momentos únicos que quedarán para siempre en mi interior.
Otros elementos que nos contagiaron los niños son: el ingenio, la creatividad, el hacer volar la mente, sin límites… Algo que nunca deberíamos olvidar, tampoco los adultos. Y que hacen que el día a día y, en general, la vida, se llene de ilusión. Y que, en definitiva, todo sea mucho más fácil y llevadero. De eso, también nos han contagiado los niños a todo el equipo.
Y, por supuesto, también nos han enseñado que no pasa nada si nos caemos (y nunca mejor dicho con la prueba del Embolao), que de las caídas se aprende y que te hacen más fuerte. Que no tenemos que tener miedo a caernos o a equivocarnos, tampoco de los errores de nuestros compañeros. Y que lo mejor, en estos casos, es tomárnoslo con humor y seguir adelante. Siempre adelante.
Gracias al equipo de RTVE y al de Patito por ponérmelo todo tan fácil, por contribuir a que el ambiente fuese tan bueno y por hacerme mejor. Me quedo con muchos buenos momentos y con todos los consejos que me han hecho mejor profesional y mejor persona. ¡Gracias a todos! Espero que volvamos a trabajar juntos muy pronto. Y gracias, como no, también a vosotros, a los espectadores, por seguirnos al otro lado.
Aquí os dejo un resumen de la primera temporada de “Aprendemos en Clan: La Caja” emitido en el canal infantil Clan, de TVE: