Joaquín, Mariajo, Carlos, Asun, Aguado, Carmen… En estas semanas, muchos compañeros se están jubilando en TVE. No sé si es por la convocatoria de oposiciones que hay actualmente abierta, pero -al menos- coincide. Y la sensación que nos dejan a los que nos quedamos es de alegría para ellos, pero también agridulce. Ya no compartiremos tiempo con ellos en la tele.
Se van compañeros que han dedicado años de esfuerzo y compromiso en hacer mejor TVE, y que nos han hecho crecer con su experiencia, su conocimiento y su acompañamiento. Mentores en nuestro desarrollo, y compañeros -y en muchos casos amigos- en los momentos más difíciles.
Por eso, brindo por ellos: por el legado y los recuerdos vividos. Por sus historias, sus anécdotas y sus enseñanzas que tanto nos han hecho crecer. Con ellos, hemos vivido conversaciones, anécdotas y situaciones divertidas, que forman parte del mosaico de momentos que extrañaremos. Es su legado.
Su influencia seguirá viva
El vacío que dejan es profundo. Y aunque hay que mirar siempre adelante, es importante saber de dónde venimos, y conducir hacia adelante mirando también al retrovisor, para tener siempre presente aquello que nos ha llevado hasta aquí. Su influencia sigue y seguirá viva, es un aliciente para seguir con el camino que abrieron, aplicando sus enseñanzas y transmitiéndolas a las nuevas generaciones, perpetuando el espíritu de excelencia y colaboración que fomentaron.
Muchas gracias por todo lo que nos habéis dado. Disfrutad de vuestra merecida jubilación. En TVE tendréis siempre un lugar especial en lo profesional, y también en nuestros corazones. Y aquí seguiremos, intentando ser fieles a vuestro legado y para lo que necesitéis.