Hay distintas posibilidades, y todas ellas -vistas con perspectiva- muy divertidas. Aquí van:
-HACER EL TONTO: Es una de las más eficaces. Si encima se caracteriza con algún
elemento de vestuario o atrezzo las posibilidades de salir en un programa de zapping se multiplican.
Ejemplos: Ver vídeo: “Fum, Fum, Fum” (minuto 00:24:04), Ver vídeo: “Palo en el hielo” (minuto 00:02:15)
-QUE OTRO HAGA EL TONTO: También es muy eficaz y además, al contrario que la
anterior, evitas exponerte a las burlas de los demás.
Ejemplo: Ver vídeo: “El fan más activo de Rihanna”
-CORREGIR A UN COMPAÑERO: Su eficacia depende del grado de la rectificación.
Aunque es el peor caso: siempre te hace sentir mal ver el gazapo repetido en un programa de zapping porque, sin quererlo, has podido dejar mal a un compañero que siempre te ayuda y que muchas veces te ha salvado. Perdón Leiras.
Ejemplo: Ver vídeo: “En la Barceloneta, no” (minuto 00:00:59)
-TENER UN PROBLEMA TÉCNICO: Es la excusa perfecta para salir en un programa
de zapping y quedar inmaculado. La culpa no es tuya ni de nadie, sino de la tecnología. ¡Olé tú!
Ejemplo: Ver vídeo: “Perder el retorno en directo” (minuto 00:03:21), Ver vídeo: “Sin cobertura ni retorno” (minuto 00:06:13)
Por supuesto que en ningún caso mi intención a la hora de hacer mi trabajo ha sido salir en un programa de zapping, aunque hay que decir que cuando lo veo me divierto y además, me siento honorado que se tenga en cuenta mi trabajo y mi programa, para lo bueno y para lo malo.